martes, 14 de diciembre de 2010

Push your luck

Contrariando a la filosofìa popular yanquilandística y siguiendo al amigo Kevin (video, más abajo) hoy estoy en esa línea de pensamiento y eso se materializa en una de las prendas que elegí para vestirme.
Según tengo entendido, el tipo de jean al que dedico este post ya prendió en Chile (lo cual no me extraña porque en general las chilenas se quejan de que tienen cola chata) y varias marcas lo tienen. En Europa parece que también circula bastante. En Argentina no sé, pero si alguna tiene el dato, agradeceré que me lo informe.
Por lo pronto, los jeans "push up" están a la venta en el sector Trafaluc de Zara en el mismo modelo que se está vendiendo simultáneamente alrededor de todos los meridianos y paralelos del mundo (justamente estoy estudiando eso, de ahí que me haya salido automáticamente decirlo de esa manera... mmm estaré muy nerd?).
En Europa cuestan unos veintitantos euros, acá un poco más ($219).
Incluyo un par de fotos un poco estilo revista Hombre para que se pueda apreciar el efecto del jean. Y algunas fotos rockeras donde estaba haciendo meditación activa (léase: sacudiendo las mechas) para hacer catarsis de las tensiones.

Items que completan el outfit:
-Remera Complot con la famosa frase de William Blake, por cierto con fallas en los acentos en la traducción al francés.
-Pañuelo Forever 21 con estampado de mariposas que mostré el viernes.
-Pin Complot con forma de caballito para sujetar el pañuelo.
-Sandalias taco chino Blaqué con estampado de flores (otro día las muestro mejor).
-Arito de pluma anaranjada Todo Moda.
-Y pulseritas plateadas de Indian Emporium (o sea, traídas de China vía Uruguay).










Hoy me despido cantando (menos mal que sólo me leen y no pueden escucharme).
Habría que avisarle al que editó el video que le puso mal el título, pero no importa, para un blog de moda viene bien:



I’ve only got a buck in my (push up) pocket
but it feels like I own the world...

lunes, 13 de diciembre de 2010

Opposites attract

Es discutible si ese concepto se aplica a las relaciones humanas (yo más bien creo que no, que las "oposiciones" aparentes pueden ser superficiales, pero no profundas), pero no es mi intención discutirlo en este momento ni mucho menos llevarle la contra a la gurú vintage Paula Abdul que así lo afirmaba en un video de las épocas de la zeta 95.



En este caso lo de "opuestos" tiene que ver, por un lado, con que el jean que estoy usando hoy es un opuesto del "segunda piel" que usé ayer. Este modelo tiene corte boyfriend, diferente al otro BF que tengo de Vitamina ya que este es bien amplio a lo largo de toda la pierna (el otro es más bien achupinado).
Sé que el jean boyfriend tiene muchos detractores, pero a mí me gusta SIEMPRE QUE esté combinado con algo que lo equilibre un poco y lo haga más femenino. O sea: jean de estos + remera amplia es algo que sólo usaría para ponerme a pintar mi casa, no para salir, pero es cuestión de gustos.
De manera que lo combiné con su opuesto, es decir algo bien elastizado y -por lo tanto- ajustado al cuerpo que si han leído posts anteriores reconocerán: es el vestido de Jazmín Chebar que usé en el campo, esta vez como top.
En resumen, los items de hoy son:
-Jean boyfriend Zara ($259, lo venden ahora).
-Vestido Jazmín Chebar de esta temporada en lycra verde, rosa bebé y dorado opaco (que, por cierto, rivaliza con el de mis pobres mechas. Ya tendrán service antes del viernes)
-Cinturón suela de Todo Moda comprado recientemente que también mostré hace unos días ($16).
-Uno de los aritos verdes que usé ayer (me puse uno solo porque en el caso de escotes asimétricos me gusta resaltar el costado, digamos, más desnudo).
-Pulseras: 1 de coral y otra de cuentitas plásticas muy Todo Moda style... de hecho es de ahí, pero de hace muuuuuchos años.
-Zapatos taconados rosa/ beige/ marrón de de Sofi Martiré, comprados hace 3 años.









Bueno, me voy a estudiar para mi examen de(l) miércoles y a trabajar. Besitos

domingo, 12 de diciembre de 2010

Pink Panther meets Calamity Jane

Sí, lo admito. Como en el fondo me siento una versión siglo XXI de Calamity Jane, para sacarme de mis texanas -en especial de estas nuevas- me van a tener que operar, por lo menos en diciembre. En enero les daré un descanso antes de que se me derritan (o ellas o mis pies). Salvo que me vaya a la playa un par de días, y entonces las usaré con shorts.

Las mentadas botas que estoy usando formaban parte de mi wish list, así que un problema menos para papá noel (que, de todos modos, no pasa por casa). Aprovechando el descuento del 30% de Club La Nación en Wanama, me las compré hace unos días.
Por cierto, ayer -al menos en el local de Paseo Alcorta- estaban haciendo descuento de 30% con todas las formas de pago (no entré a revisar los precios pero voy a darles un voto de confianza y asumir que el descuento era real).

Aun con el -30% a cuestas, como las lectoras conocedoras de precios podrán imaginar, con lo que pagué las botas puedo comprar todo el resto del outfit, e incluso me sobraría.

Items:
-Las mencionadas texanas, blancas con estampado de rosas (las deben haber usado para un desfile porque adentro tenían un papelito que decía "Soledad").
-Jean Normandie comprado el año pasado a $39, elastizado y negro. La verdad es que no le doy mucho uso, pero cada tanto me saca de apuro y por el precio no puedo pedir más.
-Musculosa blanca elastizada Zara, que ya he mostrado y me costó lo mismo que el jean.
-Cardigan rosa intenso (si consultamos el pantone no es propiamente "fucsia") de esos que venden en zara en varios colores ($119).
-Pañuelo froufrou de Las penélope (eso sí diría que es fucsia), comprado hace unos meses.
-Aros verdes de Nina Piu de este temporada y pulsera de la misma marca, comprada el año pasado (ambas cosas $20 aprox.).
-Y cartera Todo Moda con flores bordadas, muy playera ($69, la vi también en rojo medio coral y azul).
-Uñitas hot pink: Maybelline.










El viernes tuve fiesta nocturna, pero no saqué foto del look. Esta semana, si puedo, lo recreo y lo subo.



viernes, 10 de diciembre de 2010

Las mariposas, ¿son libres?

Sí, hoy estoy muy reflexiva y pensando mucho en torno a la cuestión de si los sentimientos nos hacen libres o por el contrario limitan nuestra libertad, tema central -a mi criterio- de la novela Aimez-vous Brahms (de Françoise Sagan), sobre la cual rendí hoy un examen.
Si bien en su momento la gran crítica literaria le dio con un caño, yo recomiendo la novela, me parece que describe muy bien ciertas conductas humanas. No sé qué tal será la traducción española; siempre me parece mejor leer el original, que no es muy complejo a nivel lingüístico, basta con una pequeña base para entenderlo. Y si no, les recomiendo el film hecho por Anatole Litvak en base a la novela, protagonizado por Ingrid Bergman, Yves Montand y Anthony Perkins. Aunque no se enganchen con la historia, pueden disfrutar del bellísimo vestuario de finales de los '50 de Ingrid Bergman, creado por Christian Dior, y de sus bonitas joyas Van Cleef & Arpels.

Hecha esta introducción, presento mi look de hoy:
-el ítem en base al cual armé todo lo demás es un pañuelo con estampado de mariposas de forever 21, que me regalaron junto con el vestidito balloon negro.
-Debajo de él: musculosa beige de esas que se consiguen por Cabildo/ Santa Fe/ Avellaneda, etc.
-Sobre él: cinturón elastizado de Nina Piu, negro y con una parte de cuero ecológico color suela ($60). Por supuesto, te tiene que gustar la combinación negro-suela (es mi caso).
-Pantalón: negro tregging de Zara (es decir: es una calza de tela de jean muy finita). Ahora venden en la parte de Trafaluc un modelo muy similar pero en azul marino. Precio aproximado: $150
-Y para salir me había puesto mis hunter negras, pero en vista de que salió el sol las cambié por mis texanas en celeste y beige tipo reptil de Clona, compradas hace poco más de un año.
-Como accesorio: los mismos aritos de Nina Piu en plateado y negro que usé hace unos días.

Y si alguien se quiere poner a filosofar conmigo mate de por medio acerca de la espiritualidad de las mariposas (dado que sobre la de los cangrejos ya se ha debatido largamente), será bienvenido.





jueves, 9 de diciembre de 2010

Mononadas

(o de cómo vestirse con mono y no hacer nada... por un rato, claro)

Hoy mi vestuario está resuelto en base a una de esas prendas de la temporada que, además de estar de moda, resuelven el tema de vestirse de manera rápida y sin complicaciones. Se trata de un mono strapless MUY cómodo, con voladito en la parte superior y elastizado en la cintura. Tiene bolsillos y el corte es más bien achupinado en las piernas.
Lo compré hace pocos días por santa fe, en verde manzana, y ya lo usé en un día de altas temperaturas y fue una opción perfecta, super fresca. El strapless no se desliza hacia abajo (cosa que a veces pasa) y el elástico de la cintura no ajusta excesivamente, así que -en mi experiencia- no genera ningún tipo de incomodidad. Así debería ser siempre, pero sabemos que muchas veces sucede lo contrario.

Precio: $139; viene -siempre con el mismo estampado- también en beige, azul marino y negro.

-Zapatos: unas sandalias negras con tiras compradas ayer nomás, en 1995 (se les nota la edad en la suela, como se ve en una foto), en una fábrica de Villa Devoto que creo sigue existiendo y está por Beiró y Segurola.

-Y como accesorio: tres collares de "perlas" de distintos colores -comprados en Belgrano en un local llamado "Mundana"- que suelo usar juntos cuando me visto de negro o de blanco (o de b&n como en este caso). Son largos y por lo general voy moviendo los alambres para que queden bien asimétricos y caigan para cualquier lado (como si fueran una constelación rebelde) muy desprolijamente, pero en la última foto les di una vuelta y los acomodé un poco para mostrar una opción más corta y prolija.








Las primeras fotos fueron sacadas en un raro oasis de "nada"; previsiblemente, ahora debo partir a hacer TODO.

Besos




miércoles, 8 de diciembre de 2010

Armando el arbolito


Antes de dedicarme a este post, estuve releyendo y respondiendo algunos de los comentarios que amablemente me han dejado algunas de mis lectoras, y fue un placer hacerlo dado que el espíritu de los blogs que más me gustan se funda en el diálogo y en el intercambio de opiniones. Apelo a su comprensión por no haber respondido oportunamente (situación que es posible que se prolongue hasta fin de año); este semestre resultó -y aún resulta- agotador para mí, en parte por mis propias elecciones.
En uno de esos comentarios que respondí, justamente en relación al post de ayer, decía que no soy -o no era- muy de usar accesorios. No es que no me gusten, es que me causa una especie de molestia -muy difícil de definir con exactitud- llevar cosas que cuelguen de, o circunden, determinadas partes de mi cuerpo (las carteras también me resultan incómodas, pero una se acostumbra porque es muy difícil prescindir de ellas).
Puede que haya una compleja y oscura razón inconsciente detrás de todo eso pero, en todo caso, de un tiempo a esta parte estoy tratando de incorporar el mágico universo de los collares, las pulseras, los aros y los anillos a mi vida. Me cuesta, pero me gusta el resultado porque reconozco que esos agregados personalizan mucho cualquier cosa que vistas, por masiva que sea.

Sobre el outfit de hoy:

Como quienes me conocen saben, por motivos varios no celebro las fiestas, y eso de armar el arbolito ya perdió hace tiempo el encanto para mí. Pero, como en el fondo disfruto de ver árboles con decoraciones super personales y diferentes, este año decidí innovar y sentirme marta minujín por 15 minutos haciendo una auto-instalación artística que podría llamarse "soy mi propio arbolito".
Y como se ve que las musas escucharon mi intención, este domingo alguien me hizo un presente... y yo formo parte de ese club que no termina de romper el papel de regalo que ya se está poniendo aquello que le regalaron, así que esta era LA ocasión para hacerlo. El obsequio en cuestión es un vestido negro muy simple de forever 21, con corte en la cintura y falda levemente balloon que recuerda un poco (bueno: hay que poner algo de voluntad) la parte inferior de la copa de un pino.
Es MUY corto para usar así nomás en la ciudad, el uso solitario creo que está reservado sólo para la playa; acá hay que usarlo con shorts o calzas y, hoy, elegí la segunda opción, para terminar de delinear el "pino". En cualquier momento reservo sala en el malba y hago la expo. O bien me voy a la de Marta y me quedo quietita en un rincón. Apuesto a que el 99% de los asistentes pensarían que soy parte de la muestra y que en cualquier momento van a poner cajitas de regalos a mi alrededor mientras yo canto villancicos en simultáneo.

Es cierto que podría haber usado una de mis tantas prendas verdes en lugar del vestidete, pero tomando en cuenta mi poca onda con respecto a los rituales navideños, iba a parecer el grinch ambulante y no era la idea.

Items que acompañan al vestido:
-el sucedáneo de las guirnaldas: un collar de cadenas multicolores de Las penélope (no recuerdo el precio exacto, pero es más barato que el del look de ayer),
-haciendo las veces de lucecitas: cinturón de lentejuelas multicolores también de forever 21 (precio USA: u$s 5, precio aduanero: mejor no recordarlo),
-y como la estrella de la punta: gafas multicolor que vi rastreando baratijas en Principeska y me parecieron un buen complemento para este ensamble ($40).
Zapatos todavía no me puse, pero vendrían bien unas sandalias con moño para representar los regalos del pie del árbol.







Y los que se preguntan si voy a salir a la calle así o es sólo que me pegó mal el 8 de diciembre, es porque no me conocen. La respuesta es obvia.



martes, 7 de diciembre de 2010

Doble vida

Sí, así es, hay que amortizar las compras y buscar nuevos usos para las prendas que ya tenemos. Mi vestuario de hoy -la doble vida de un pañuelo- es deudor de un ejercicio de producción que hicimos en el curso de Jose Laurent ya que ella lo armó allí a partir de este mismo pañuelo y yo lo recupero, a mi estilo.
El pañuelo en cuestión costó $100 y como ya conté lo compré en Echeverría y Moldes, este año. Hoy lo usé como vestido tubo, sujetándolo con alfiler de gancho a un bandeau en la parte superior, y usando un cinturón para terminar de definir la forma.
Lo más caro del outfit es el pañuelo; los complementos son:
-vinchita fucsia de esas que te venden a dos pesos por cabildo o santa fe,
-collar borludo de Las Penélope donde predominan el verde y el fucsia (yo lo compré ayer nomás en el stand de paseo alcorta). Precio sin descuento: $90 aprox., pero tienen descuento del 20% con club la nación, la exclusive card de paseo alcorta, las tarjetas santander, etc. Y si llevás la discoplus, creo que te hacen descuento igual.
-cinturón suela con calados con forma de flores, $16 en Todo Moda.
-esmalte verde esmeralda de Positivo, $15
-ojotas doradas compradas en Cabildo a $50
-pulsera de Andan Locas del año pasado ($39)
Y obvié cualquier otro accesorio porque tanto el collar como la pulsera ya tienen mucha presencia.

Lo que me hubiera faltado: el peluquero de Sedal (creo que se llama Teddy Charles) que peina a las modelos desde el desierto hasta las cataratas y las deja sin pizca de frizz. ¡¡¡Ay Teddy cuánta falta me hacés!!! (eso pasa por acostarse con el pelo mojado).

Pequeña historia agregada con respecto a este outfit: originalmente, lo había pensado con un collar de rapsodia con plumitas verdes que le iba justo justo al pañuelo. Lo vi el martes pasado en alto palermo, volví el domingo a buscarlo y ya no lo tenían: estaba la misma versión en violeta, pero no era la que yo quería. Ayer en paseo alcorta volví a preguntar: tenían sólo el violeta. Llamé al dot: sólo el violeta.
Voy a empezar a creer que no soy la única fan del verde... y yo que creía que el verde tenía pocas adeptas.

Así que me cansé y compré el de las penélope. De cualquier manera, como buena mujer, sigo queriendo el de rapsodia, así que si alguien lo ve en otro local, avíseme pls (para más datos el modelo se llama "humahuaca"). Besos =)