martes, 31 de mayo de 2011

Aviso

Hola, gracias por su compañía y mil perdones por mi demora en postear.
Mi vida está en proceso de cambio, eso es lo que hace que a veces opere en "prueba a modo de fallos" ocupándome exclusivamente de lo que podríamos denominar las "funciones vitales" y el pobrecito blog queda relegado. No me gusta publicar algo sino pongo en ello el 100% de mis energías y quedo conforme con el resultado; le pongo mucho amor a este hobbie y quiero que siempre esté a la altura de mis gustos. Voy a continuar escribiendo en este espacio: es sólo que prefiero publicar con menos frecuencia y sentirme representada con lo que publico hasta tanto los melones se acomoden.

Prometo que en algún momento de esta semana postearé mis lindas compritas de Bimba... lugar que, por cierto, pronto podrán ver en algún blog amigo.
Besos

martes, 24 de mayo de 2011

La fe de los conversos

Hace unos días hablaba de la fe de los conversos: personas que -en algún momento de sus vidas- abrazan una fe que en épocas pasadas desconocían o, incluso, combatían. Y, una vez convertidos, defienden esas creencias con más ahínco que las personas que nacieron con -o mejor dicho, fueron criadas en- esa fe.

En este momento de mi vida confluyen dos circunstancias: una, de base; la otra, coyuntural. La de base es que siempre me gustó ser diferente, usar cosas que sé que pocas personas se animarían a usar... en definitiva, cultivar un estilo muy personal. La coyuntural es que, como estoy armando un proyecto profesional y necesito fondos, no estoy comprando ropa. 

PERO... el sábado tengo un evento muy, muy especial y la ocasión ameritaba una prenda igualmente especial. Ya vimos que a) de acuerdo a mis gustos, quería comprar algo lo más exclusivo posible y b) mi situación presupuestaria actual no da para contratar a un diseñador que me haga una prenda desde cero.

Entonces, viajé con mi mente a la infancia y recordé que mi mamá encontraba cosas divinas en las ferias americanas y empecé a considerar esa opción. Voy a ser muy honesta: siempre tuve manías con la ropa usada, salvo que fuera de alguien conocido y querido. No tanto por una cuestión material (después de todo, la ropa siempre puede lavarse o enviarse a la tintorería), sino por una cuestión energética, porque creo que la energía de los dueños de la ropa queda en ella... e imposible saber cómo era esa persona que vestía aquello que nos gusta. 

Sin embargo, recientemente -y quizás debido a que estoy observando bajo una nueva luz muchas, muchas cosas de mi vida- comencé a pensar que, sin importar las energías que llevara la prenda, cuando uno ama y elige algo de alguna manera le da una nueva vida... con nuevas energías, por supuesto. 

Tranquilos: no me voy a poner metafísica. Simplemente quería contar la pequeña historia de mi transición desde el recelo hacia el interés por las prendas vintage. Y así fui a visitar Bimba, el local de Jazmín Rodríguez, curadora de prendas únicas, con texturas y estampados ciertamente difíciles de encontrar hoy en día en un shopping. Para quienes gusten del estilo retro, recomiendo ampliamente una visita al showroom de Bimba: encontrarán vestidos, camisas, faldas, abrigos, pantalones y accesorios únicos y a un precio muy accesible si lo comparamos con los de marcas con mucho hype pero a las que no se les puede pedir la exclusividad de lo irrepetible. Y si les gustan las telas y el diseño europeo, estarán felices porque ese es el origen de varias de las prendas. Y si les gustan las carteras y los pañuelos, estarán más felices aún (en lo personal, creo que es lo que más me gustó).

Para visitar Bimba (en Salguero y Soler), hay que acordar una cita con Jazmín, a quien pueden contactar a través de su blog: bimbaropavintage.blogspot.com.

Les dejo algunas imágenes del local,
hasta pronto.

PD. Próximamente mostraré las prendas que compré.












viernes, 20 de mayo de 2011

Simply red

Hoy, como en otras ocasiones, mi look de ayer.
Es muy simple porque el protagonista es el vestido y su color rojo (ahora que está de moda describir los colores con tonos comestibles, se podría decir que es un rojo sandía). Lo compré en Allô Martínez hace 2 años, es casi una prenda rara para el estilo de esa marca porque es más bien clásico y con cierto aire retro por el tipo de figura que hace. Está confeccionado en tejido de punto, con largo a la rodilla y lazo a la cintura: es realmente muy cómodo porque tiene buena caída y no genera roces molestos por ningún lado. Pero -a mi criterio- lo que hace que el vestido valga es su color: en la foto byn se ve que, en gris o negro, sería una cosa completamente diferente.

El año pasado lo vi en el outlet de calle Córdoba, pero ya no en este color; creo que lo tenían en violeta.

Acompañaron al vestido:
-pañuelo Complot también de hace dos años, también con cierto aire retro
-medias rojas compradas en indian emporium
-y -no llegué a sacarles fotos- las mismas botas de Paruolo negras y altas que mostré en el look inmediatamente anterior a este.









Y, antes de despedirme, incluyo la reseña de una nota que leí en mi sitio de cabecera en lo que a moda se refiere -madmoizelle- y me gustó mucho (soy fan de los sombreros). Se trata de los sombreros o tocados más "raros" que se ven en las vidrieras europeas. Los 4 modelos elegidos son el sombrero "gorro de baño", el sombrero "turbante", el moño tañano jumbo y el sombrero "galletita". Por caso, el primero lo venden en Asos y el segundo, en Urban Outfitters.

Y a propósito de los moños: en varias notas leí que son uno de los grandes protagonistas de la temporada primaveral europea y se ven en todo tipo de prendas.

En otra nota del mismo sitio, leí también que en una cadena de tiendas de las más famosas -no recuerdo cuál de ellas- están vendiendo guirnaldas de flores para la cabeza y tal parece que las teens los usan... veremos si esa moda llegá aquí.

Mi preferido de todos estos es el sombrero galletita, que me encantó: sólo que me gustaría encontrar uno con un golpe menos de horno, más clarito. De todas maneras, no vi ninguno así en Buenos Aires (mejor, porque tampoco podría comprarlo en este momento).

Besos




miércoles, 18 de mayo de 2011

To fit or not to fit

Entre las preguntas y cuestiones que hoy inundan todos los terrenos de mi vida, probablemente la que le da título a este post no sea la más importante.
Pero, dado que en las fotos aparece un elemento representativo de esa cuestión, me ocupo de ella.

En pos de poder desarrollar un proyecto profesional -que avanza paso a paso- además de suspender mis compras de ropa, tuve que recortar otros gastos. Por ejemplo, el del gimnasio (megatlon se estaba yendo a las nubes y sólo tenía el descuento del club europeo que no es que bajaba tanto la cuota). Por lo tanto, incorporé a mi vida (o estoy tratando de hacerlo) el ejercicio diario de otras maneras: salir a caminar y a correr y hacer rutinas con la fit ball que aparece en las fotos.

Ya había probado la fit ball hace exactamente 10 años (cuando hacía pilates en el entonces spa de Tamara di Tella) y esporádicamente en el gimnasio hace mucho menos tiempo, pero nunca de manera constante. ¿Funciona? ¿No funciona? A fin de año examinaré el estado de mis músculos y les contaré.

Equipo (de ayer, hoy estoy trabajando en casa y no me vestí para salir al mundo aún):
-blusa/ vestido Vitamina que ya he mostrado unas cuantas veces
-debajo de él, camiseta de microfibra de Cocot
-medias negras de la competencia (Silvana)
-botas negras de Paruolo de hace 3 años
-sweater entre verde seco y gris con hilitos de lurex y tejido abierto, comprado en la mercería en 2007
-sacón verde agua Jazmín Chebar -con hilitos de colores en la trama- comprado en la misma época que las botas
-prendedor Nina Piu y pulsera Mundana que también he usado recientemente.

Hasta pronto (espero) 







miércoles, 11 de mayo de 2011

Babélico

Hoy, un post acerca de un día muy ecléctico, como los libros que componen la torre de babel creada por Marta Minujín en la plaza San Martín, que fue una de las paradas de mi recorrido.

Ayer visité el local de mi amiga Luciana Ibarra y sus hermanas -Ibarras- y saqué algunas fotos que incluyo en el post. Casi todo lo que venden es diseñado por ellas mismas y el estilo es muy urbano: calzas con estampados diversos, monos sueltos y coloridos, vestidos largos, pantalones de corte amplio... si algún día están paseando por Palermo y tienen ganas de visitarlo, está ubicado en Fitz Roy 1616 (entre Honduras y Gorriti). Y quizás, si tienen hijos/sobrinos/ahijados pequeños, se pueden ir con el plus de una foto con Carolina Ibarra, la famosa chica "zapping zone" que es hermana de Luciana y a veces anda por el local.

Después me fui a comer a Tancat, clásico de clásicos porteño: ¿no lo conocen todavía? Tienen que ir a comer una buena tortilla o algún pescadito si les gusta. Mi elección de ayer fue trucha a la manteca negra, ultra deli. Dirección: Paraguay casi Florida.

Y, para cerrar la noche, algunas fotos nocturnas de la mencionada torre de babel (sin pretensiones porque fueron sacadas en dos minutos y con camarita casera... y ya se sabe que las fotos nocturnas requieren cámara más pro). Es una obra que bien vale una visita y quedan algunos días para ir ya que, por lo que sé, la desarmarán el 28.

Mi look casi no se ve, pero estaba black and blue y tenía puesto lo siguiente:
-mis "jeggings" negros de Zara
-remera del outlet de Materia, en una tela de acabado brilloso y con muchos volados ($15 hace más o menos un año)
-pañuelo en cuadrillé blanco y negro de Christian Lacroix
-mi camperita de "cuero" de Indian Emporium
-botas texanas Clona
-aros dorados de Todo Moda, viejísimos
-y colgante de camarita de Complot.

Besos




ibarras 1

ibarras2


la trucha (mmm veo la foto y me da hambre)





la remera más de cerca


bis

Y más Ibarras:







viernes, 6 de mayo de 2011

Little green riding hood

Como ya dije más de una vez, mi color favorito es el verde: no por nada mi sueño es vivir en el campo o en un entorno natural lo más lejos posible de Buenos Aires... y a falta de esa posibilidad, trato de ver verde en mi casa, aunque sea en la ropa.

Por eso, hoy, me visto con:
-un pañuelo verde indio de Indian Emporium estilo tapicería -es cuestión de gustos, en lo personal me gusta ese estilo- comprado el año pasado, en mi viaje de cumpleaños a Uruguay (que espero este año poder repetir... faltan 53 días). Justo agarré la liquidación y me salió $35; muy económico, considerando que es muy versátil. En esta ocasión lo usé como pollera, con cintura alta, y para que todo quedara en su sitio utilicé un cinturón negro trenzado también de Indian Emporium, comprado en febrero a módicos $10 arg. (aprox.),
-capa verde esmeralda de Rapsodia (que, en rigor de verdad, también vino de Uruguay porque es del célebre "Manos del Uruguay") comprada hace muchos años, 10 aproximadamente. Ya está próxima a jubilarse pero cumplió más que dignamente sus servicios durante todos estos años. En términos estrictos no cumple con los requisitos de una "riding hood" propiamente dicha ya que le falta la capucha y podría ser más larga... pero es del estilo,
-pulsera de "perlas" verdes de Mundana,
-mi super utilizado prendedor verde de Nina Piu... super amortizado por los $15 que costó,
-aros verdes también de Nina Piu,
-esmalte verde (1 capa de verde furioso de Regina + 1 capa de hippie chic Colorama),
y acompañando al verde:
-medias blancas,
-botas italianas "trapo de piso style" compradas también en Uruguay, en Magma, el año pasado (son lo más cómodo que hay),
-y sweater negro Forever21.

Y como invitada para las fotos, canastita de mimbre con detalles en verde, rosa y fucsia (comprada en Normandie a $39 y vista en La Mercería a $100). Yo la sobreexigí y se destruyó bastante, así que ahora la uso de florero (con botellas adentro), como se puede ver en el reciente post "Read pink".

Besos